Adiestramiento Valencia

Adiestramiento canino y correccion de conducta



perros en fallas

Perros con miedo a los petardos


El miedo a los petardos acostumbra a darse en perros en los que no se ha trabajado completamente en la fase de impronta.


Si se reside en Valencia y alrededores, especialmente si se es de la ciudad, debemos tener en cuenta que nuestro perro ha de convivir con gran cantidad de ruidos fuertes.

Ya que el uso de petardos, tracas, mascletas y demas elementos pirotécnicos se hallan muy presentes en la tradición valenciana. Las fallas mas concretamente vienen marcadas por la explosión de petardos de forma continuada, las despertà, las mascletà, etc., otorgando especial relevancia a conseguir la explosión mas sonora.


Es por esto que debemos trabajar de manera un poco especial la fase de impronta de los perros de Valencia, aunque en canes de otros lugares también es importante que se acostumbren a explosiones y petardos.


Si nuestro perro ya ha pasado esta fase (la cual describimos en nuestra sección de cachorros) no pensemos que ya no hay solución. Siempre podemos, mediante una serie de ejercicios y rutinas, conseguir que se acostumbre a estos petardos y ruidos fuertes.


Que hacer con un perro que tiene miedo en fallas


Algo MUY MUY IMPORTANTE, si nuestro perro tiene miedo a los petardos en las fallas, es no pretender acostumbrarle a estos ruidos, cuando nos encontramos en pleno periodo festivo o en días anteriores, cuando la gente ya ha comenzado con la tradición sonora.

Siempre y cuando no tengamos la opción de poder sacarlo de la ciudad llevarlo unos días al campo o a otro lugar tranquilo.


Para acostumbrar a un perro a cualquier cosa, hay que irle presentando los estímulos negativos gradualmente.


Si en plenas fallas, aprovechamos cuando lo llevamos a pasear para tirarle algunos petardos pequeños, explotarlos lejos de el o le acercamos a donde hay unos niños que están jugando con petardos, lo único que conseguiremos es sobreestimular al pobre animal. Con lo que agravaremos muchisimo mas su situación, ya bastante problemática.


Si nos encontramos con este problema en fallas, la mejor opción es esperar 2-3 semanas después de las fiestas, cuando el perro se haya relajado y olvidado todo su estres y entonces comenzar a trabajar con el can.


Es muy importante acudir a un especialista profesional para trabajar con un perro fóbico. Si no tenemos la experiencia suficiente para tratar el miedo de un perro, en vez de ayudar al can, podemos provocar un aumento considerable del problema y en casos extremos obtener perros irrecuperables.


Como actuar con el perro durante las fallas


- Procurar que el perro se encuentre comodamente en la habitación mas alejada de la entrada de ruidos. Podemos colocar allí sus juguetes y su cama. Es conveniente que la habitación tenga las ventanas cerradas, abriendolas solamente para ventilarla, a fin de reducir el ruido que entra desde fuera. También es recomendable que el lugar tenga poca luz para asi otorgar mayor sensación de seguridad al can.


- Cuando se oyen petardos con una intensidad media-baja, que el perro oye pero no da NINGUNA NINGUNA muestra de miedo ni nerviosimo, podemos jugar con el, para que vea que aunque hay ruido, el puede estar alegre sin la obligación de tener miedo. Repito, ya que es MUY IMPORTANTE, no debe mostrar nada de miedo, ni nerviosismo por los petardos.


- Pasear al perro en los momentos de mayor tranquilidad del día e incluso variando nuestro recorrido habitual si fuera necesario a fin de evitar hacer pasar un mal rato a nuestro perro.


- Si oimos alguna explosión cercana o muy fuerte, procurar no sobresaltarnos o por lo menos evitar dar muestras de nerviosismo ni de miedo. Tampoco debemos mirar al perro preocupados por su reacción ni ponernos tensos por ello. Debemos continuar como si no hubiera pasado nada o como si lo que ha sucedido fuera de lo mas normal del mundo, sin ninguna importancia para nosotros. Ya que sino el perro lo verá como que nos hemos puesto en guardia, por lo que el petardo si que es un peligro real.


- Cuando se encuentra asustado o nervioso, ya sea por los petardos o por cualquier otra situación, no debemos acariciarle ni intentar calmarle. El perro lo entendería como que estamos recompensando que tenga miedo. Con lo que fomentaremos su problema. Debemos ignorarle incluso aunque venga llorando a nosotros.



Si te ha gustado nuestro artículo, recomiendalo para que otros puedan disfrutarlo.
















MENU